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viernes, 24 de julio de 2015

Estudio del Salmo 3, preparado por el Pastor Armando García ULCM



Vale la pena mencionar que el libro de los Salmos ha sido el canto universal de la Iglesia. Las personas de todas las naciones han encontrado en sus composiciones, alabanzas y cantos un lenguaje que se acomoda a todos los sentimientos, expresiones de gozo y de profundas tristezas y los deseos interminables del corazón hacia Dios.

En este Salmo, David se queja con Dios de sus enemigos y busca desesperadamente la ayuda del Padre Celestial. El énfasis de este salmo es la importancia de confiar en Dios, en medio de las dificultades de la vida.

Salmo de David, cuando huía de delante de su hijo Absalón.
1¡Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios!
Muchos son los que se levantan contra mí;
muchos son los que dicen de mí:
«No hay para él salvación en Dios.» Selah
Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí;
mi gloria, y el que levanta mi cabeza.
Con mi voz clamé a Jehová
y él me respondió desde su monte santo. Selah
Yo me acosté y dormí,
y desperté, porque Jehová me sustentaba.
No temeré ni a una gran multitud
que ponga sitio contra mí.
¡Levántate, Jehová! ¡Sálvame, Dios mío!
Tú heriste en la mejilla a todos mis enemigos;
los dientes de los perversos rompiste.
La salvación es de Jehová.
¡Sobre tu pueblo sea tu bendición! Selah
Oración matutina de confianza en Dios
Luego de un salmo complejo y teológico (Salmo 2), viene uno mucho más sencillo y práctico.  El contexto de este salmo, es el momento en el que David tuvo que huir de Jerusalén, para salvar su vida, cuando su propio hijo, Absalón, se sublevó.  Por ser una historia larga puede consultar los detalles históricos en  2 Samuel Capítulos 15 al 18. 

Es importante decir que la sublevación de Absalón fue parte de la disciplina de Dios hacia David. En el Salmo 1, vimos la prosperidad que Dios promete al creyente que vive en obediencia a Él.  En este salmo, vemos las consecuencias tristes, para el creyente que deja de andar en los caminos de Dios, y se olvida de Sus mandamientos.   Sin embargo, en medio del sufrimiento, el Salmista pone su confianza en Dios.  Esto nos enseña que aun cuando estamos siendo disciplinados por Dios, o sufriendo las consecuencias de nuestro propio pecado, debemos seguir confiando en Su poder y misericordia.

Estudiemos versículo por versículo.

1¡Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios!
Muchos son los que se levantan contra mí;

David comienza el salmo describiendo a sus adversarios – el número de ellos, lo que estaban haciendo, y lo que estaban diciendo.  La palabra, “adversarios”, en el idioma original, significa ‘el que aprieta’, ‘el que causa dolor’.  David indica que estos adversarios se habían “multiplicado”.   La forma en que David lo describe, expresa sorpresa: “¡cuánto se han multiplicado mis adversarios!”.  No podía creerlo. 

Al salir de Jerusalén, David huyó con 600 soldados pero los enemigos de David contaban con al menos 12,000 Como el mensajero en 2 de Samuel 15:13 lo expresó, “El corazón de todo Israel se va tras Absalón”.

¿Cómo explicar esto?   ¿Cómo era posible que un hombre ‘conforme al corazón de Dios’ haya perdido el apoyo de toda su gente?  La verdadera razón fue la mano disciplinaria de Dios. 

Lo más triste para David fue que estos adversarios estaban siendo liderados por su propio hijo, Absalón.   ¿Qué pudo motivar a un hijo a rebelarse contra su propio padre?  David lo amaba, lea usted el clamor o llorando de David hacia su hijo en 2 Samuel 18:33.
¿Qué querían estos adversarios?  David dice, pues quitarle el trono, para que ya no reinase sobre ellos.  La actitud de su pueblo fue similar a la de los reyes paganos Samos 2:1-3 estudiados la vez anterior.   Toda clase de gente se levantó contra David.  Viejos enemigos aprovecharon esta oportunidad, uniéndose a Absalón, para hacerle daño a David.  Mucha gente, que por sí sola no hubiera tenido las agallas para levantarse contra el rey, usó ese momento para atacar a David.  Seguramente en esta etapa, David  reflexionó mucho sobre su vida pasada – su liderazgo y comportamiento.  La disciplina de Dios siempre es para bien, para enseñarnos muchas cosas.


muchos son los que dicen de mí:
«No hay para él salvación en Dios.» Selah

David era consciente de la gran dificultad en la que se hallaba.   Muchas personas le aseguraban que no tenía esperanza. Estas palabras probablemente significan simplemente, ‘ni Dios puede ayudarle en esta situación’.  Tal comentario podría haber hecho sentir a David que no debía esperar que Dios le ayudara, debido a que la sublevación de Absalón se debió a la disciplina de Dios.

En tiempos de sufrimiento, parte de la estrategia de Satanás es hacernos sentir que no hay esperanza de que Dios nos ayude.  Aprendamos a hacer caso omiso dichos pensamientos.

La palabra hebrea Selah es una pausa musical entre los versículos. San Agustín, uno de los grandes teólogos de la humanidad, dio como traducción la palabra Selah por diapsalma, dice: “Diapsalma interpositum in canendo silentium significat”. El diapsalma interpuesto en el canto denota silencio.

Hay varias interpretaciones de esa expresión que en algunos salmos la menciona. El Selah, que podríamos llamar la sagrada pausa del Salmista, al presentarse después de una verdad importante o de un pensamiento nuevo, no requiere nada más: la lengua calla; tal vez el arpa o el salterio sigue repitiendo en melodiosa cadencia la última frase del cantor, mientras nuestros corazones, asintiendo interiormente a la verdad divina, comprenden que aquel Selah es nuestro amen.

Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí;
mi gloria, y el que levanta mi cabeza.

Con mi voz clamé a Jehová
y él me respondió desde su monte santo. Selah


¿Cómo pudo David confiar tanto en Dios, en una crisis como esta?   Veamos DOS razones principales. Miró a Dios.

¡Esto es fundamental!   Cuando Pedro salió de la barca, y comenzó a caminar sobre las aguas, el momento en que dejó de mirar a Jesús, comenzó a hundirse. En el ámbito espiritual pasará lo mismo con  nosotros.  Felizmente, David hizo lo que Lucas el autor de Hebreos nos exhorta a hacer: “puestos los ojos en Jesús”.

Rodeado de tantos problemas, y tantos enemigos, David decidió fijar su mirada en y al hacerlo, se acordó de varias cosas: Dios era su escudo.

El escudo era una pieza importante en la defensa de un soldado.  En los tiempos antiguos, a veces el escudo era grande, y brindaba protección total para el cuerpo del soldado. 


Dios era su gloria. Humanamente hablando, David estaba en una situación tremendamente vergonzosa; había perdido toda la ‘gloria’ de ser rey.  Estaba siendo perseguido por su propio hijo, y era rechazado por muchos en Israel.  Sin embargo, en ese momento reconoció que su verdadera ‘gloria’ estaba en Dios.  

Dios era el que ‘levantaba su cabeza. Cuando somos deshonrados o avergonzados, agachamos la cabeza; pero cuando somos honrados, levantamos la frente.  David confiaba que Dios iba a ser “el que levanta mi cabeza”.  La Versión Popular traduce, “eres quien me reanima”.  

Sintió la Presencia de Dios

Dios estaba con David.  Él lo sabía y lo sentía, porque comenzó a mirar a Dios, y a recordar Sus atributos. 
Claramente, David estaba disfrutando de la presencia de Dios en su vida, en medio de las dificultades.  ¡Esta es la clave para poder responder bien frente a las adversidades de la vida!

Yo me acosté y dormí,
y desperté, porque Jehová me sustentaba.

No temeré ni a una gran multitud
que ponga sitio contra mí.


La confianza en Dios ayudó a David a enfrentar una situación muy difícil.  Notemos los cuatro verbos que utiliza.

me acosté.  Toda persona cansada desea acostarse.  Sin embargo, no es tan fácil acostarse cuando uno está rodeado de enemigos.  Lo normal es quedarse de pie, ante la eventualidad de cualquier ataque nocturno.  Sin embargo, tal fue la fe de David en este momento, que pudo acostarse y descansar.

dormí”.   David no solo se acostó, sino que logró conciliar el sueño.  Esto es también sorprendente, dado el contexto. Una cosa es acostarse; otra es poder dormir.  El hecho que David pudo dormir, en esta situación, indica una fe tan grande, que le dio suficiente tranquilidad mental, propicia para el sueño.

desperté”.      El verbo ‘despertar’ señala la protección de Dios.  David gozó del cuidado de Dios durante toda la noche. Fue ese cuidado que lo mantuvo vivo frente a las amenazas de Absalón y que le permitió abrir sus ojos en la mañana.


 “No temer”.  Aunque sus enemigos eran formidables y la situación aún no se había resuelto, David se sentía tremendamente tranquilo.  David sabía que el secreto de la victoria no estaba en números, sino en UNO que es el todopoderoso  Dios.  Para el Omnipotente, pelear contra uno o pelear contra 10,000 es igual; no hay mayor desgaste para Él.  Por eso, nunca debemos mirar solo lo que se ve, sino en la realidad espiritual y eterna – el Apóstol Pablo dijo en Romanos 8:31:

 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

Con esa confianza, David decide orar al Señor.  Sabía que la rebelión de Absalón era parte de la disciplina de Dios; sin embargo, rehusó a desanimarse, y siguió confiando en Dios.  Confió que a pesar de la disciplina, Dios tenía un propósito para su vida, y por ende clamó a Dios, y pidió que lo ayudara.

¡Levántate, Jehová! ¡Sálvame, Dios mío!
Tú heriste en la mejilla a todos mis enemigos;
los dientes de los perversos rompiste.
La salvación es de Jehová.
¡Sobre tu pueblo sea tu bendición! Selah

¿Qué fue lo que David pidió a Dios?   Notemos las tres frases principales:


Levántate, JehováDavid pide a Dios que se levante; que se levante para actuar a su favor.  Al orar de esta manera, David da a entender que hasta este momento Dios no se había levantado; no había hecho nada por ayudarle.  Por eso, sabiendo que un momento decisivo había llegado, la fe de David lo llevó a pedir la intervención directa y evidente de Dios.

sálvame, Dios mío A pesar de la protección divina durante la noche (v.5), David era consciente de aun estar en peligro.  Por eso pide la salvación de Dios; una ‘salvación’ física.

Sobre tu pueblo sea tu bendición Como un buen rey, David termina el salmo, no con un pedido personal, sino deseando la bendición de Dios sobre todo el pueblo de Israel.  David pide ser protegido, pero no solo para su bien, sino para el bien del pueblo de Dios.

Conclusión

David concluye con una tremenda afirmación, que encierra el sentir de todo el salmo: “La salvación es de Jehová”  Los hombres pueden amenazar y amedrentar, pero es Dios quien tendrá la victoria, y todos aquellos que confíen en Él.  Leamos Proverbios 21:31.

El caballo se apareja para el día de la batalla, pero Jehová es quien da la victoria.


David era consciente de la disciplina de Dios y no apela a su justicia sino a la justicia de Dios.  Dios es un Dios que castiga a los “perversos” Dado a que Absalón estaba actuando ahora como un ‘perverso’, sublevándose contra su propio padre, David pide la intervención de Dios.
David apela al hecho que en tiempos anteriores Dios lo había salvado por eso, apela también a la fidelidad de Dios. En su momento de necesidad, David se acuerda que Dios le ayudó anteriormente contra Goliat y otros. Con el fin de colocarlo sobre el trono de Israel, Dios había derrotado a todos los enemigos de David.   Dios debía hacerlo otra vez ahora, para mantener a Su siervo como rey de Israel.

Pastor Armando García ULCM

Asista a los estudios del Libro de Salmos cada viernes a las 7:00 pm durante nuestra noche de oración y alabanza de nuestra iglesia Alpha & Omega en la ciudad de Querétaro, México. Para más información hable al 442-497-1360.






Unscrooged Hearts




An Encouraging Word With Max Lucado

Some people resist the change. The ungrateful servant did. In the story Jesus told, the servant owed more money to the king than he could ever repay. Try as he might, the man couldn't make the payments. He'd sooner find frogs in the clouds than he'd find cash for the debt. "So the king ordered that he, his wife, his children, and everything he had be sold to pay the debt. But the man fell down before the king and begged him, 'Oh, sir, be patient with me, and I will pay it all.' Then the king was filled with pity for him, and he released him and forgave his debt" (Matt. 18:25–27 NLT).
The man made a beeline to the house of a person who owed him a few dollars. The just-blessed will become the quick-to-bless, right? Not in this case. He demanded payment. He turned a deaf ear to the fellow's pleas for mercy and locked him in debtors' prison.
How could he be so scroogey? Jesus doesn't tell us. He leaves us to speculate, and I speculate this much: grace never happened to him. He thought he had bamboozled the system and fleeced the old man. He exited the king's castle not with a thankful heart ("What a great king I serve!") but with a puffy chest ("What a shrewd man I am!"). The king learned of the self-centered response and went ballistic. "You evil servant! I forgave you that tremendous debt because you pleaded with me. Shouldn't you have mercy on your fellow servant, just as I had mercy on you?" (vv. 32–33NLT).
The grace-given give grace.
Is grace happening to you?

miércoles, 22 de julio de 2015

Estudio de Eclesiastés 3 elaborado por el Pastor Armando García ULCM


Todo tiene su tiempo



Vivimos en un mundo siempre cambiante. Los sucesos de cada día, así como las condiciones de la vida humana, difieren grandemente y estamos constantemente pasando y volviendo a pasar de un estado a otro. Estamos en la rueda de la naturaleza o curso de la existencia humana del qué habla Santiago 3:6

Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.

En nuestra vida hallamos toda clase de altibajos de los que está llena la ambigüedad de la existencia humana; para soportarlos bien, es preciso armarse de constancia de ánimo, paz de conciencia y humilde dependencia de la providencia de Dios.

Tenemos aquí el capítulo de Eclesiastés 3:
 1Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:
Tiempo de nacer
y tiempo de morir,
tiempo de plantar
y tiempo de arrancar lo plantado,
tiempo de matar
y tiempo de curar,
tiempo de destruir
y tiempo de edificar,
tiempo de llorar
y tiempo de reír,
tiempo de hacer duelo
y tiempo de bailar,
tiempo de esparcir piedras
y tiempo de juntarlas,
tiempo de abrazar
y tiempo de abstenerse de abrazar,
tiempo de buscar
y tiempo de perder,
tiempo de guardar
y tiempo de tirar,
tiempo de rasgar
y tiempo de coser,
tiempo de callar
y tiempo de hablar,
tiempo de amar
y tiempo de aborrecer,
tiempo de guerra,
y tiempo de paz.
¿Qué provecho obtiene el que trabaja de aquello en que se afana? 10 He visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. 11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo, y ha puesto eternidad en el corazón del hombre, sin que este alcance a comprender la obra hecha por Dios desde el principio hasta el fin.
12 Sé que no hay para el hombre cosa mejor que alegrarse y hacer bien en su vida, 13 y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce de los beneficios de toda su labor. 14 Sé que todo lo que Dios hace es perpetuo:
Nada hay que añadir ni nada que quitar.
Dios lo hace para que los hombres teman delante de él.
15 Lo que antes fue, ya es,
y lo que ha de ser, fue ya;
y Dios restaura lo pasado.
Injusticias de la vida
16 Vi más cosas debajo del sol:
en lugar del juicio, la maldad;
y en lugar de la justicia, la iniquidad.
17 Y dije en mi corazón: «Al justo y al malvado juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace.»
18 Dije también en mi corazón: «Esto es así, por causa de los hijos de los hombres, para que Dios los pruebe, y vean que ellos mismos son semejantes a las bestias.» 19 Pues lo mismo les sucede a los hijos de los hombres que a las bestias: como mueren las unas, así mueren los otros, y todos tienen un mismo aliento de vida. No es más el hombre que la bestia, porque todo es vanidad.
20 Todo va a un mismo lugar;
todo fue hecho del polvo,
y todo al polvo volverá.
21 ¿Quién sabe si el espíritu de los hijos de los hombres sube a lo alto, y el espíritu del animal baja a lo hondo de la tierra?
22 Así, pues, he visto que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse en su trabajo, porque ésa es su recompensa; porque, ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de venir después de él?
Por el necesario cambio de los tiempos, la vanidad se agrega al trabajo humano. Hallamos toda clase de altibajos de los que está llena la ambigüedad de la existencia humana; para soportarlos bien, es preciso armarse de ecuanimidad, paz de conciencia y humilde dependencia de la providencia de Dios.
Entremos al estudio:
 1Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:
Una verdad de tipo general: «Todo tiene su tiempo». Aun las cosas y actividades que parecen ser contradictorias pueden, cambiando las circunstancias, ser oportunas, es decir, hallar su conveniencia de tiempo y lugar. Algunos de estos cambios se deben únicamente a la mano de Dios; otros dependen de la voluntad del hombre. En el cielo hay movimiento sin cambio, pero bajo el sol todo cambia. Salomón comienza por los dos sucesos entre los que discurre, la vida del hombre sobre la tierra: Nacer y morir, como ocurre en el mundo de la naturaleza: sembrar y segar.
Tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado,

tiempo de matar y tiempo de curar, tiempo de destruir y tiempo de edificar,

tiempo de llorar y tiempo de reír, tiempo de hacer duelo y tiempo de bailar,

tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntarlas, tiempo de abrazar y tiempo de abstenerse de abrazar,

tiempo de buscar y tiempo de perder, tiempo de guardar y tiempo de tirar,

tiempo de rasgar y tiempo de coser, tiempo de callar y tiempo de hablar,

tiempo de amar y tiempo de aborrecer, tiempo de guerra, y tiempo de paz.
Todo tiene su lugar en el misterioso ciclo de la naturaleza y de la vida humana.
La lista de comparaciones presenta ejemplos específicos de la verdad declarada de que todo tiene su tiempo.
Es muy significativo que Salomón use entre los versículos 2 y 8 siete contrastes bien claros. Estos contrastes presentan de una manera muy simple que es lo que se inicia en el quehacer humano y lo que se termina. El hombre vivirá su vida día a día, por la mano de Dios, que ha establecido un tiempo para cada cosa en cada cual debemos de realizarnos.

Debemos de reconocer que el hombre es responsable para discernir el tiempo apropiado para realizar sus ocupaciones en este mundo.
¿Qué provecho obtiene el que trabaja de aquello en que se afana?
No hay valor duradero a los esfuerzos del hombre cuando no hay reconocimiento de que todo es don de Dios,
10 He visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.
Claramente establece que Dios ha dado estas ocupaciones para que el hombre tenga algo que hacer. Este trabajo tiene la característica de ser doloroso, pero desde la perspectiva de Dios es lo apropiado.
11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo, y ha puesto eternidad en el corazón del hombre, sin que este alcance a comprender la obra hecha por Dios desde el principio hasta el fin.
Los seres humanos somos necios y no entendemos a Dios, es por esto que no podemos comprender lo hermoso del orden creativo y de los ciclos de Dios para nosotros. Esta es la razón del porque Dios nos ofrece la sabiduría, leamos Santiago 1:5-6

 Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada, porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.

El hombre puede gozar de la vida, aunque no pueda comprender como es que la vida concuerda con el plan fundamental de Dios.

La palabraeternidad” en el versículo anterior significa el tiempo más allá de la vida física. Esta cualidad divina está dentro del hombre, pero no se puede comprender, a menos que se reconozca la existencia de un orden divino. Esta eternidad en el ser humano refleja su creación única a imagen de Dios.

Este componente divino también permite que el hombre conozca y tema a Dios, ya que por eso fue creado, para tener una relación especial con su Creador, con su espíritu de comunicación y así gozar de una eterna relación.

12 Sé que no hay para el hombre cosa mejor que alegrarse y hacer bien en su vida,

Cuando Salomón se convirtió en rey tuvo una visión de Dios en la que él le preguntaba qué era lo que su corazón deseaba más que ninguna otra cosa. Salomón pidió que le fuera concedida sabiduría y por haber pedido eso en lugar de pedir riquezas o fama, leamos 1 Reyes 3:5-12;

En Gabaón se le apareció en sueños Jehová a Salomón una noche. Y le dijo Dios:
—Pide lo que quieras que yo te dé.
Salomón le respondió:
—Tú has tenido gran misericordia con tu siervo David, mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia y rectitud de corazón para contigo. Tú le has reservado esta tu gran misericordia, al darle un hijo que se sentara en su trono, como sucede en este día. Ahora pues, Jehová, Dios mío, tú me has hecho rey a mí, tu siervo, en lugar de David, mi padre. Yo soy joven y no sé cómo entrar ni salir. Tu siervo está en medio de tu pueblo, el que tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar por su multitud incalculable. Concede, pues, a tu siervo un corazón que entienda para juzgar a tu pueblo y discernir entre lo bueno y lo malo, pues ¿quién podrá gobernar a este pueblo tuyo tan grande?
10 Al Señor le agradó que Salomón pidiera esto. 11 Y le dijo Dios:
—Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, 12 voy a obrar conforme a tus palabras: Te he dado un corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú.
En el capítulo 2 versículo 24 que estudiamos anteriormente, se explica que el trabajo es bueno y es necesario, además se tiene el derecho de gozar del fruto del trabajo justo. Pero el verdadero gozo se halla en el reconocer que todo es dado por Dios y por lo tanto ser agradecidos.
 13 y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce de los beneficios de toda su labor.
Es la voluntad de Dios, no del hombre, pues solo Dios puede dar todo a la humanidad. Todo ha sido creado por Dios y lo pone al servicio del hombre, es algo que nosotros no podemos alcanzar, pues solo aquel que tiene lo da y ese es Dios. El gozar de todo lo que tenemos al alcance se disfruta más cuando lo hacemos con gozo y agradecimiento a Dios, cuando reconocemos nuestra dependencia a su misericordia. Los elementos básicos de una vida feliz es disfrutar de lo que Dios nos da.
 14 Sé que todo lo que Dios hace es perpetuo: Nada hay que añadir ni nada que quitar. Dios lo hace para que los hombres teman delante de él.
Una diferencia muy grande entre las obras de Dios y las del hombre. Las obras del hombre terminan con su muerte, las obras de Dios son perpetuas. Los planes de Dios para la vida del hombre son completos, nada para ponerle o quitarle, Deuteronomio 12:32;

»Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás.

La frase “los hombres teman” quiere decir que todo es obra de una mente superior y perfecta. Todo es para beneficio de la humanidad. Sus leyes son para el bienestar del hombre delante de Dios. El conocimiento debe de hacer que los hombres glorifiquen a Dios por lo que es y que confíen en Él por lo que ha hecho por todos nosotros. Un corazón justo y bueno, no persigue placeres egoístas.

15 Lo que antes fue, ya es, y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo pasado.

Dios hace uso de los eventos pasados, de aquellos que han sido olvidados por el hombre para evaluarlos y usarlos en un juicio justo. Esta es parte de la sabiduría de Dios, de cuidar y supervisar toda actividad del hombre.
Injusticias de la vida
16 Vi más cosas debajo del sol: en lugar del juicio, la maldad; y en lugar de la justicia, la iniquidad.
Los problemas que tiene el hombre injusto son por no obedecer los mandamientos de Dios. Debido a la falta de sabiduría de Dios, el hombre no comprende la manera correcta de hacer lo justo. En el lugar en donde debe de morar la justicia en el trato humano, encontramos la injusticia y todo esto por no prestar atención a la sabiduría de lo alto. El necio juzga según sus conceptos humanos y ellos muchas veces van en contra de otras personas; el juicio de Dios es justo, pues tiene toda la sabiduría y sabe lo que le corresponde a cada uno.
17 Y dije en mi corazón: «Al justo y al malvado juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace.»
En muchos casos el hombre no puede hacer nada en contra de la misma injusticia humana. En cambio Salomón deposita su confianza en el hecho de que Dios hará un juicio justo. Dios juzgará todo a su tiempo debido, aunque el hombre crea que Dios no es justo. Nadie escapará de este juicio, por más ocultas que hayan sido las maldades humanas.
18 Dije también en mi corazón: «Esto es así, por causa de los hijos de los hombres, para que Dios los pruebe, y vean que ellos mismos son semejantes a las bestias.»
Los seres humanos al morir demostramos que somos parte de la creación y toda creación tiene que afrontar sus limitaciones, una de ellas la muerte. Así como llega a la muerte las bestias, el hombre de igual manera llega al mismo fin. En esto todos somos semejantes, toda vida sobre la tierra llega a un final.
 19 Pues lo mismo les sucede a los hijos de los hombres que a las bestias: como mueren las unas, así mueren los otros, y todos tienen un mismo aliento de vida. No es más el hombre que la bestia, porque todo es vanidad.
Salomón pone a todos en el mismo nivel, ni el hombre es más, ni la bestia es menos, todos tienen algo en común: la muerte. El hombre sabio no es en nada diferente al hombre necio, todos llegan a morir. Esta es una verdad indiscutible, no podemos aferrarnos a algo que no podemos controlar, la muerte es una etapa necesaria de la vida.

El hombre hace grandes esfuerzos para controlar el tiempo, para evitar que este afecte la vida humana, pero eso no está bajo nuestra potestad, por lo tanto debemos de aceptarlo y prepararnos para el momento final.

Aunque todos tenemos en común la muerte, hay algo que nos hace mucho muy diferentes de los animales y del resto de la creación.

El hombre posee una parte divina dentro de sí, un espíritu que Dios puso para hacerlo a su imagen, y que por este mismo espíritu Dios pedirá cuentas.
20 Todo va a un mismo lugar; todo fue hecho del polvo, y todo al polvo volverá.
Aquí aparece el refrán popular de ‘polvo eres y en polvo te convertirás’. En la parte física no tenemos ventaja al resto de la creación, todos somos reducidos al polvo, y así como el animal no se lleva nada al morir, el hombre tampoco puede llevarse algo. Esta verdad debemos de recordarla siempre, pues todos llegaremos a ese estado, Génesis 3:19,

Con el sudor de tu rostro comerás el pan,
hasta que vuelvas a la tierra,
porque de ella fuiste tomado;
pues polvo eres
y al polvo volverás.

Lo realmente importante es ¿Cuál es la preparación que llevamos antes de llegar a la muerte?, con esto en mente nuestro cuidado será mayor en buscar la sabiduría Divina que en ocuparnos en otra cosa que nos lleve a una muerte espiritual.
21 ¿Quién sabe si el espíritu de los hijos de los hombres sube a lo alto, y el espíritu del animal baja a lo hondo de la tierra?
Salomón presenta la vida del hombre y del animal con muy pocas diferencias. Pero en realidad el alma humana difiere de la del animal en que Dios ha puesto la eternidad en ella.
22 Así, pues, he visto que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse en su trabajo, porque ésa es su recompensa; porque, ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de venir después de él?
La conclusión que deduce Salomón como ya lo había hecho en los versículos 12 y 13, relacionados al fruto de nuestro trabajo, es que hemos de procurar sacarle a la vida honestamente nuestra porción y, con el temor de Dios, mantener limpia la conciencia, pues nadie en esta vida (debajo del sol) puede hacemos vislumbrar lo que nos espera en la otra.
Sin el temor de Dios, tampoco el poder ni la vida misma sirven para nada útil. Sin el temor de Dios, la razón natural que los hombres poseen les da poca ventaja sobre los brutos animales. Pero no culpen a Dios diciendo que ha hecho de este mundo la prisión del hombre, y de esta vida un castigo, pues Dios hizo al hombre un poco inferior a los ángeles Salmo 8:5;
 Lo has hecho poco menor que los ángeles
y lo coronaste de gloria y de honra
.
Y si es vil y miserable, es únicamente culpa suya. No es fácil convencer a los orgullosos de que no son sino hombres Salmo 9:20, pero es más difícil todavía convencerles de que, sin el temor de Dios, son como bestias Salmo 49:12. La muerte se lleva al hombre lo mismo que al animal; ambos retornan al polvo del que salieron.
CONCLUSIÓN

Una verdad es cierta; que el hombre tiene que trabajar para poder vivir y suplir todas sus necesidades. Pero lo mejor de todo es que disfrutemos con justicia del fruto de nuestro trabajo. Después de la muerte ya no hay control del hombre sobre sus bienes. Después sus posesiones cambian de dueño y todo su poder y autoridad se pierden con la muerte. Después de la muerte no conocemos nada y no gobernamos nada.

PASTOR ARMANDO GARCIA ULCM


Lo invitamos a que escuche en vivo el estudio de este libro los jueves a las 7:00 pm en nuestra iglesia de Alpha y Omega en la ciudad de Querétaro. Informes 442-497-1360.

jueves, 16 de julio de 2015

To Everything Turn Turn Turn: Words-adapted from The Bible, Book of Ecclesiastes Music-Pete Seeger


https://www.youtube.com/watch?v=q7pzic4mf7o

To Everything (Turn, Turn, Turn)
There is a season (Turn, Turn, Turn)
And a time to every purpose, under Heaven

A time to be born, a time to die
A time to plant, a time to reap
A time to kill, a time to heal
A time to laugh, a time to weep

To Everything (Turn, Turn, Turn)
There is a season (Turn, Turn, Turn)
And a time to every purpose, under Heaven

A time to build up,a time to break down
A time to dance, a time to mourn
A time to cast away stones, a time to gather stones together

To Everything (Turn, Turn, Turn)
There is a season (Turn, Turn, Turn)
And a time to every purpose, under Heaven

A time of love, a time of hate
A time of war, a time of peace
A time you may embrace, a time to refrain from embracing

To Everything (Turn, Turn, Turn)
There is a season (Turn, Turn, Turn)
And a time to every purpose, under Heaven

A time to gain, a time to lose
A time to rend, a time to sew
A time for love, a time for hate
A time for peace, I swear it's not too late.



OIR A DIOS: Una experiencia inolvidable


Por José Alfredo Liévano

No hay duda que se trata de una experiencia inolvidable: Has logrado discernir con la ayuda del Espíritu Santo, lo que Dios ha venido diciéndote en su Palabra desde hace mucho tiempo atrás.
Has captado su voz más allá de tus sentidos, penetrando así en el velo de tu interior. Lo que antes no entendías, ahora si lo has entendido. Lo que antes no creías, ahora si lo has creído.

Aquí se cumple lo que dice la carta a los hebreos:

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Hebreos 4:12

Que experiencia más inolvidable. Has experimentado un Dios cercano a ti. Que gran privilegio. Dios hablándote a ti, como lo afirma Deuteronomio:

Desde los cielos te hizo oír su voz, para enseñarte.
Deuteronomio 4:36

Ahora entiendes los beneficios que se obtienen cuando subes al monte para tener un tiempo a solas con el Dios creador y sustentador de todo el universo.

Así que pretextos para dudar, ya no los hay. Todo esta tan claro. Ya te percataste que la Palabra de Dios está fundamentada en Jesucristo, LA VERDAD. Ya comprobaste que no se trata de fabulas o inventos humanos, así como lo atestigua el Apóstol Pedro en su carta:

Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fabulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad.
2 Pedro 1:16


Ahora sabes que tienes a tu disposición la Palabra Verdadera de Dios, como lo continua atestiguando el Apóstol Pedro:

Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones.
2 Pedro 1:19

Esto te motiva a poner mayor atención a su voz, buscándole cada día y obedecerle sin condiciones. Jesucristo es la Palabra de Dios hecha carne, a El has de oír siempre.

En él es donde está la revelación completa de Dios para todo hombre, tal y como lo dice el Apóstol Juan:

Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.
Juan 1: 17-18 

No hay duda que ha sido una experiencia inolvidable haber oído a Dios.

Qué gran cambio...//

Continuación del Estudio de Eclesiastés 2 Versículos 12-26 Preparado por el Reverendo Armando García ULCM



Salomón reconsidera la sabiduría llegando a admitir su excelencia y utilidad, pero la ve insuficiente para procurar a un hombre la dicha. Inquiere hasta qué punto podrá la riqueza proporcionar felicidad y concluye, por su propia experiencia, que quienes ponen en ella el corazón, hallarán que es también futilidad o vanidad.

Entremos al estudio final de este capítulo.


12 Después volví a considerar la sabiduría, los desvaríos y la necedad; pues ¿qué podrá hacer el hombre que venga después de este rey? Nada, sino lo que ya ha sido hecho. 
13 He visto que la sabiduría aventaja a la necedad, como la luz a las tinieblas.
14 El sabio tiene sus ojos abiertos,
mas el necio anda en tinieblas.
Pero también comprendí que lo mismo ha de acontecerle al uno como al otro.
15 Entonces dije en mi corazón: «Como sucederá al necio, me sucederá a mí. ¿Para qué, pues, me he esforzado hasta ahora por hacerme más sabio?» Y dije en mi corazón que también esto era vanidad. 
16 Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros todo será olvidado, y lo mismo morirá el sabio que el necio.
17 Por tanto, aborrecí la vida, pues la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa, por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu.
18 Asimismo aborrecí todo el trabajo que había hecho debajo del sol, y que habré de dejar a otro que vendrá después de mí. 
19 Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se adueñe de todo el trabajo en que me afané y en el que ocupé mi sabiduría debajo del sol? Esto también es vanidad.
20 Volvió entonces a desilusionarse mi corazón de todo el trabajo en que me afané, y en el que había ocupado debajo del sol mi sabiduría.
 21 ¡Que el hombre trabaje con sabiduría, con ciencia y rectitud, y que haya de dar sus bienes a otro que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y un gran mal.
22 Porque ¿qué obtiene el hombre de todo su trabajo y de la fatiga de su corazón con que se afana debajo del sol? 
23 Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias, pues ni aun de noche su corazón reposa. Esto también es vanidad.
24 No hay cosa mejor para el hombre que comer y beber, y gozar del fruto de su trabajo. He visto que esto también procede de la mano de Dios. 
25 Porque, ¿quién comerá y quién se gozará sino uno mismo? 
26 Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; pero al pecador le da el trabajo de recoger y amontonar, para dejárselo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

El predicador continúa su discurso sobre objetos de su búsqueda y su cumplimiento en la vida. El vio que la sabiduría superaba de gran manera la insensatez y la locura  pero que la sabiduría le traía el conocimiento de una verdad deprimente, que la muerte no hace acepción de personas entre el sabio y el necio. Por lo tanto, parece que aún la búsqueda de la sabiduría por encima de la necedad es vanidad. Y la verdad que se revela es como correr tras el viento.

12 Después volví a considerar la sabiduría, los desvaríos y la necedad; pues ¿qué podrá hacer el hombre que venga después de este rey? Nada, sino lo que ya ha sido hecho. 

 “¿Qué podrá el hombre que venga después de mí?” Tal vez no habrá hombre que pueda conseguir más satisfacción que este rey. Él se dedicó a investigar todo cuanto estaba a su alcance, pero está bien seguro que después de él vendrá otra persona y que su trabajo quedaría en el olvido, pero se volverán a decir las mismas palabras, pues no hay nada nuevo debajo del sol.

13 He visto que la sabiduría aventaja a la necedad, como la luz a las tinieblas.

Evidentemente, es mejor ser un sabio que un insensato. Y es mejor ser una persona educada que una ignorante. Algunas versiones traducen “aventaja” para sobrepasa. La vida sabia es de mucho más provecho que la insensatez. La sabiduría protege contra los males del mundo, el dinero también, pero hay que saber emplearlo y para esto es necesaria la sabiduría. La sabiduría puede existir ya sea en la pobreza o en la riqueza.

14 El sabio tiene sus ojos abiertos, más el necio anda en tinieblas. Pero también comprendí que lo mismo ha de acontecerle al uno como al otro.

Uno puede recordar la época cuando sus maestros le decían: "Piense, use su cabeza, use sus ojos". Y eso es lo que Salomón está diciendo  Indiferentemente de cuan inteligente sea usted, usted no se alejará demasiado del insensato, porque ambos serán sacados de su casa con los pies por delante para ser sepultados de la misma manera.

15 Entonces dije en mi corazón: «Como sucederá al necio, me sucederá a mí. ¿Para qué, pues, me he esforzado hasta ahora por hacerme más sabio?» Y dije en mi corazón que también esto era vanidad.

El sabio tiene la capacidad de poder ver hacia donde van sus pasos, hacia qué sentido está llevando su vida. Por esta razón es que actúa sabiamente. Cada persona es responsable delante de Dios de aceptar o rechazar la sabiduría de Jesús para el hombre. Aceptarla es andar en luz, en conocimiento; mientras que rechazarla es andar en tinieblas, en ignorancia. Por esto es que el necio anda en tinieblas, porque sabiendo que es lo mejor para él, lo rechaza y no sabe a dónde va su camino.

 16 Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros todo será olvidado, y lo mismo morirá el sabio que el necio.

Se ve claramente lo vano al no llevar una relación apropiada con Dios. Aunque la sabiduría protege la vida del sabio, no le protege contra la muerte. Si una persona se considera sabia, pero carece de fe, esa sabiduría no le sirve de nada.

Uno pudo haber recibido una educación, incluso tener títulos universitarios, pero nada de ello ayudará cuando llegue el momento de morir. Tampoco evitará su muerte. Cuando llegue la hora de morir, se pasará directamente por esa puerta, saldrá de la vida y no habrá nada en este mundo que le libere de esa experiencia.

17 Por tanto, aborrecí la vida, pues la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa, por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu.

Todas sus experiencias vividas le llevaron a una sola conclusión, que todo era sin ganancia. Al ser vana, no se le encuentra una satisfacción eterna, pues está basada en cosas para satisfacer lo físico.

18 Asimismo aborrecí todo el trabajo que había hecho debajo del sol, y que habré de dejar a otro que vendrá después de mí. 

La vanidad de todo trabajo humano es también llamada como vanidad.  El llegar a ser rico y alcanzar el éxito humano no proporciona beneficio alguno, pues todo llega al final
Los maestros tradicionales de sabiduría ponen mucha fe sobre la prosperidad de uno pero no así el Qohelet. Todos dejen todo. Leamos Salmo 39:6

Ciertamente, como una sombra es el hombre;
ciertamente, en vano se afana;
amontona riquezas y no sabe quién las recogerá.

Tendremos que partir algún día y dejar todo aquí en la tierra. Muchísimas personas han trabajado duramente toda su vida para acumular algo de los bienes de este mundo, y después tienen que partir y dejárselo a algún pariente que ni siquiera cree en Dios. Hay muchas personas que han dejado sus bienes a alguna organización cristiana para que ella use su dinero para difundir el Evangelio después de que ellas hayan partido. Pero muchas organizaciones se han apartado de la fe cristiana con el transcurso de los años, alejándose de la enseñanza y difusión de la Palabra de Dios.
Salomón tuvo que enfrentarse con el mismo tipo de problema, 1 de Reyes 12 nos relata lo que sucedió. Él le dejó el reino a su hijo, y fue la insensata arrogancia de su hijo, la que dividió al reino de Israel entre el reino del norte (o de Israel) y el reino del sur (o de Judá). Aquello división constituyó una tragedia irreversible en la historia de esa nación.

19 Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se adueñe de todo el trabajo en que me afané y en el que ocupé mi sabiduría debajo del sol? Esto también es vanidad.

Con frecuencia lo que heredamos no es apreciado. Ni tampoco bien aprovechado hasta llegar al derroche.  Salomón no sabía qué clase de persona se iba a hacer cargo del fruto de todo el trabajo lo que él había realizado. Y consideró una pérdida de tiempo trabajar por algo y luego entregárselo a una persona insensata.

20 Volvió entonces a desilusionarse mi corazón de todo el trabajo en que me afané, y en el que había ocupado debajo del sol mi sabiduría. 

Se presenta la desesperación por no encontrar el propósito eterno en las cosas materiales y una vez más lo comprueba al aceptar que las riquezas no le dan significado a la vida.

El predicador usa lenguaje fuerte para describir la profundidad de sus emociones acerca de la ¡futilidad total del esfuerzo humano!

21 ¡Que el hombre trabaje con sabiduría, con ciencia y rectitud, y que haya de dar sus bienes a otro que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y un gran mal.

22 Porque ¿qué obtiene el hombre de todo su trabajo y de la fatiga de su corazón con que se afana debajo del sol? 

23 Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias, pues ni aun de noche su corazón reposa. Esto también es vanidad.

El esfuerzo por comprender el propósito básico de la vida no terminan, aun durante las noches no hay tranquilidad en los corazones vanos. En vista de lo incierto del futuro, todo trabajo que el hombre pueda hacer, por más grande e impresionante que sea, es vanidad, pues no se puede llevar nada cuando muere.

La expresión debajo del sol. Es una forma de indicar el punto de vista de un ser humano que vive alejado de Dios. Ésta no es la persona a quien Cristo, desde un punto de vista espiritual, sentó en las regiones celestiales, como declaró el apóstol Pablo en Efesios 2:6, el cual lo puede usted leer y estudiar en esta página de Alpha & Omega.

Juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,

Esa persona cristiana, contempla la tierra desde el punto de vista de Dios, desde la perspectiva de los ciudadanos del cielo que caminan de manera transitoria por esta tierra. Pero esta otra perspectiva que se define como debajo del sol conduce al pesimismo, al desaliento.

24 No hay cosa mejor para el hombre que comer y beber, y gozar del fruto de su trabajo. He visto que esto también procede de la mano de Dios. 

Aquí inicia una serie de consejos y advertencias para llegar a gozar de la vida física de una buena manera. El trabajo es bueno y es necesario, además se tiene el derecho de gozar del fruto del trabajo justo. Pero el verdadero gozo se halla en el reconocer que todo es dado por Dios y por lo tanto ser agradecidos.

25 Porque, ¿quién comerá y quién se gozará sino uno mismo? 

Dios es la única fuente de donde proviene todo sustento para el hombre, de donde se satisface cada necesidad humana. Es la providencia divina la que está al cuidado del hombre.

26 Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; pero al pecador le da el trabajo de recoger y amontonar, para dejárselo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

Solo Dios conoce lo que hay en el corazón de las personas y solo él puede llamar a alguien “agradable o pecador”. La persona que le agrada a Dios es aquella que usa la sabiduría para conocerle y sigue los caminos de Dios. El pecador es el que ignorando los mandatos divinos se convierte en un necio, haciendo de su vida un continuo tropezar. El pecador por su necedad busca siempre amontonar riquezas y posesiones, pues piensa que estas pueden darle el verdadero significado de la vida.

CONCLUSIÓN

Si usted está viviendo solamente para usted mismo, aun si es una persona que sirve a Dios, o si usted es un pecador no regenerado viviendo para sí mismo, no hay una meta, no hay un propósito para su vida, no hay ningún fruto en su paso por este mundo, entonces su vida se apagará no quedando nada de ella, ni aquí en este tierra, ni en la eternidad. Al encontrarse en esa condición, su corazón acabará lleno de amargura, y llegará al final de su vida con nada de valor.

Hay que reconocer que somos pecadores y que necesitamos apropiarnos por la fe de la obra de Cristo en la cruz, recibiendo la salvación que Él nos ofrece. Y después, por la obra del Espíritu Santo, la vida del creyente puede ser una vida fructífera. El mismo Señor Jesús les dijo a los suyos, en Juan 15:16,

"Yo os elegí a vosotros y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, él os lo de".

AMEN

PASTOR ARMANDO GARCIA ULCM

La siguiente semana podrá usted leer y estudiar el Capítulo 3 de Eclesiastés. Mientras tanto le sugiero que escuche la melodía inspirada en el siguiente magnifico capítulo.

https://www.youtube.com/watch?v=pKP4cfU28vM

También usted puede venir los jueves a las 7:00 pm a escuchar el ESTUDIO y unirse a nuestra congregación. Hable al 442-497-1360 en Querétaro, México para obtener información.



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