DIRECTORIO DEL MINISTERIO ALPHA & OMEGA

EE.UU.
Reverendo Armando Garcia ULCM
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South Bend, Indiana 46615
574-344-1854
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IGLESIA CENTRAL
Universal Life Church, Headquarters
601 Third St. Modesto, CA 95351
Office Ph: 209-527-8111
Fax: 209-527-8116



jueves, 21 de abril de 2011

About Revered Armando Garcia



Armando Garcia
ULC Minister
Phone in the USA (956) 289-9765
Phone in Mexico (442) 461-9107

Professional Profile:
Highly influential and well-known Christian team builder. Visionary with proven ability to inspire individuals to work toward common goals and accomplish desired results.

Education and Additional Experience:
BA Journalism and Mass Communication UNAM-Mexico.
MA Performing Arts Mascarones Center at Nahuatl University-Mexico
Doctor’s Degree in Theology Universal Life Church (ULC)

Immigration Status:
United States Citizen and Mexican National.

Languages:
Spanish & English

Credentials and Licenses:
ULC-Ordained Minister in 1994

EXPERIENCE

UNIVERSAL LIFE CHURCH

Founder of the Alpha & Omega Ministry
A website containing Spanish language Bible studies, articles, and Christian plays to be performed at Church Services, Christian Retreats, Seminars, and Evangelical events. Officiate Bilingual Weddings and Spanish Language Bible Studies. 
Born Again (John 3:16) April 2, 2000 in Merida, Yucatan Mexico  and baptized October 19, 2000 at Calvary Chapel St. Louis, MO.  

CALVARY CHAPEL SAN ANTONIO:
Served the Lord as Spanish language translator during Calvary Chapel services

Served the Lord as Christian Drama Ministry Director. Directed and adapted the following Christian Drama: “By the Window”, “The Rapture”, “The Birth”, “Por la Ventana”, “The Sin”, “El Rapto”, “Lagrimas de Madre”, “Our Father”, “Nuestro Padre”, and many others performed at Church Services, Christian Community Outreach in the USA and abroad.

References:

Pastor Ron Arbaugh, Calvary Chapel San Antonio, TX: ccsaron@aol.com
Pastor David Reyna, Calvary Chapel South San Antonio, TX: dvreyna@aol.com
Pastor David Fitzgerald, Calvary Chapel St. Louis, MO: pastordave@calvarychapelslc.com
Aaron and Lucy Guajardo, Calvary Chapel San Antonio, TX: guajardolu@yahoo.com
Andre Hensley, Universal Life Church, Modesto, CA: andre@ulchq.com
Jaime Martinez, Corner Stone Church: iueorg@aol.com
Epigmenio Rodriguez, Corner Stone Church: rodriguezepigmenio@yahoo.com

miércoles, 13 de abril de 2011

POR LA VENTANA

Adaptada por
Armando García.


Obra original de Serguei Puertas Mata (Cubano)

Personajes:

Rebeca (una madre que cojea)
Simón (su hijo)
Vecinos (Noemí,Juana, Salome)
Hombre (Constructor de cruces)

Época momentos antes, durante y después de la crucifixión. La escena ocurre en la casa de Rebeca quien está sentada frente a la ventana que da la calle.

PRIMER ESCENA

SIMÓN: [Muy enojado, habla con su madre] Ya no me hables de ese Jesús. Ya estoy cansado de
escuchar su nombre.

REBECA: Pero hijo, quiero que entiendas que Jesús vino a salvarnos del pecado.

SIMÓN: Madre, ya es suficiente. Siento hablarte así, pero lo hago porque te quiero.

REBECA: Pero debes entender que antes de Jesús, estaba en tinieblas y gracias a Él, ahora veo la
luz.


SIMÓN: Dudo mucho que el te haya devuelto la vista. Bien pudiste recuperar la vista sin haber escuchado de ese hombre que llaman El Salvador. Si realmente dicen que es el Hijo de Dios, bien pudo curarte de tu ceguera y de tu pierna.

REBECA: Pero hijo…

SIMÓN: No digas más. Me retiro, debo ir a trabajar.

REBECA: Hijo, en tu trabajo haces maderos para torturar gente. ¿Qué trabajo es ese?

SIMÓN: Si no construyo maderos para las cruces, ¿cómo vamos a vivir? Ya sabes quién envía
las órdenes. No hay quien se oponga a lo que diga el César.


REBECA: Es muy triste saber que ahora trabajas en hacer instrumentos de muerte. Cuando antes
hacías con tus manos cunas para bebés, mesas y sillas para amueblar casas. ¡Oh Dios mío! [Simón hace mutis. Rebeca mira al cielo] Señor por favor perdónalo.


NOEMI: [Pasa por la calle] Rebeca has escuchado las buenas noticias. Oh Rebeca
como deseaba que hubieras estado ahí.


REBECA: ¿Dónde Noemí? ¿Qué quieres decir? Dime… ¿qué pasó?

NOEMÍ: ¡Jesús entró triunfante a Jerusalén! Eso prueba que es el Hijo de Dios.

REBECA: ¿Me estas diciendo la verdad? ¿Qué más me puedes decir? ¡Cuéntame!

NOEMÍ: Jesús entró a la ciudad montado en una burra y toda la gente cantaba Hosannas y los niños lo alababan y le lanzaban flores. No puedo describirte la grandeza de ese momento. Jesús respondía con una sonrisa para todos. [Se acerca a la ventana] Realmente se mostraba como el Rey de Reyes. Voy a contarles a todos lo que he visto. [Mutis]

REBECA: Si mi hijo Simón hubiera estado ahí, de seguro cambiaria de opinión. Lo reconocería, como dijo Noemí, como el Rey de Reyes.

SEGUNDA ESCENA

REBECA: [Regresa Noemí y está muy afligida] Te ves muy preocupada Noemí. ¿Qué pasa?

NOEMÍ: Estamos muy preocupados. Jesús debe tener cuidado, ya que presentimos que algo terrible le
ocurrirá.


REBECA: ¿Qué estás diciendo?

NOEMÍ: Pero es algo que no debe preocuparte. Jesús te devolvió la luz y no sabemos porque te dejó
con una pierna
mala. De eso debes de ocuparte de que vuelvas a caminar.

REBECA: No podemos poner en duda la sabiduría de Dios. No entiendo muchas cosas que pasan y ni
tampoco lo que ha pasado en mi vida. Pero lo que si sé, es que gracias a Dios, ahora puedo ver lo que ocurre afuera de mi ventana. Simón no me dice mucho, ya que él no cree en Jesús y se pone molesto con solamente escuchar su nombre.


JUANA: [Entra] Noemí, Rebeca, me he enterado que Jesús está perturbando a los sacerdotes y ancianos
del templo. Cuando entró al templo echó de allí a todos los que compraban y vendían. Volteó las mesas y los puestos de los que vendían palomas. Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley están indignados.  


REBECA: ¿Y sus discípulos que están haciendo?

JUANA: Nada. Tienen miedo.

SALOME: [Entra ¡Han detenido a Jesús! Y no puso resistencia.

REBECA: ¡Oh Dios mío! Por favor vayan a ver que ocurre. Ya que no puedo caminar. Vayan, vayan. Yo oraré por nuestro Señor. [Cierra su cortina]


TERCERA ESCENA

HOMBRE: Recuerda Simón, que necesito estos dos maderos listos para el viernes. Debes empezar
inmediatamente.


SIMÓN: No se preocupe. Trabajo muy rápido.

HOMBRE: Después que hagas esta cruz, de seguro que podrás hacer una fortuna. Hazla fuerte para que
no se quiebre con la fuerza de este “profeta”. [Se retira burlándose]


SIMÓN: Yo hago las cruces muy bien y son fuertes. No habrá peligro que ésta se quiebre por ninguna razón. [Mutis.
Se escucha el golpe de un martillo sobre el madero de la cruz]


CUARTA ESCENA

REBECA: [Aparece en la ventana. Música de fondo sin letra. Simón entra viéndose sus manos con
sentimiento de culpa]
¿Qué es lo que has hecho hijo mío?

SIMÓN: Estas manos hicieron esa cruz. Nunca olvidaré ese terrible momento. Sentí que EL me miraba.
Sentí que sabía que esa era mi cruz. Sus manos fueron clavadas, igual que sus pies. Su rostro me parecía como de un ángel. ¡No! Como la de un Rey. Sí, la de un Rey clavado a una cruz que yo hice. [Cae de rodillas, llorando. Rebeca
reacciona]


REBECA: Hijo mío. [Trata de pararse y caminar, pero se tambalea y se sostiene]

SIMÓN: [La mira] Ahora entiendo. Tuvo el poder de devolverte la vista. Y con mis propios ojos lo vi morir.
Presentí que podría bajarse de la cruz, pero escogió morir.


REBECA: Y pensar que EL tuvo que morir, para que tu creyeras en EL.

SIMÓN: Y lo más extraño madre es que al mirarlo presentí que me estaba perdonando. [Se levanta y cae ante los pies de su madre en llanto]

QUINTA ESCENA Y ULTIMA

[Entran las tres mujeres]

SALOME: ¡Hosanna, Gloria a Dios. Vive, Vive, Vive!

NOEMÍ: ¡Dios es maravilloso!

JUANA: ¡Hosanna en las alturas!

[Simón se levanta y sale a la calle. Rebeca se asoma asombrada por la ventana]

NOEMI: Jesús no está muerto

SIMON: Pero si lo vi expirar. [Rebeca está atonita, no sabe que decir. Lo afligido que estaba su rostro empieza a cambiar a una expresión de alegría]

SALOME: Rebeca nuestro Rey vive.

NOEMÍ: Jesús resucitó de su tumba.

SIMÓN: Ahora entiendo. El no el temió a la muerte. Desde su tumba rompió las cadenas de la muerte. Y desde que EL me vio con amor, sentí tu perdón y sentí que estaba vivo y desde ahora vive en mi corazón.

[Al escuchar las palabras de su hijo, Rebeca se levanta de su silla. Y empieza a caminar hacia la puerta que da a la calle hacia las mujeres y su hijo. El milagro se hizo que volviera a caminar. Se escucha la alabanza completa para terminar la obra. Los actores salen de escena por el pasillo de la iglesia. Telón.



By The Window

Play adapted by Armando Garcia
Original written in Spanish by Cuban author: Serguei Puertas Mata

Characters:


Rebecca (an old woman with a limp)
Simon (her son)
Neighbors (Marta, Naomi, Joanna, Salome, and others)
The voice of a man 
This drama is set at the time of Jesus. The story unfolds in a room at the home of Rebecca. There is a window and a chair next to the window. 

Scene I 

(Rebecca is sitting next to the window. Simon is standing in front of her.) 

Simon: (very angry) Dont speak to me about that mother. I am tired of hearing the name of Jesus.  

Rebecca: But my son 

Simon: (interrupting) But nothing
Mother. You know I love you and I dont want to offend you by speaking to you this way. 


Rebecca: One thing you cannot deny Simon that I was blind and now I can see. 

Simon: I wont even try to explain that. I doubt that He had anything to do with it. You probably would have been able to see in that moment even without having ever heard of that man. If it was He who restored your sight, then why did He not heal your limp as well? If He is the Son of God and God forgive me for even thinking that He could be then wouldn't have been just as easy for Him to heal two illnesses as He did one? Well, I have to go to work. 

Rebecca: Oh son, that is another matter 

Simon: (interrupting) Dont even say it. I know it by heart. If I dont build crosses, how will we live? You know who the orders come from! Who am I to refuse Caesars orders? 

Rebecca: It is a pity that your hands, which once made cradles for babies, tables and chairs to furnish happy homes now manufacture instruments of death. Oh my God! Forgive him! Forgive him! (Simon exits while she is speaking. Rebecca remains at the window with her head inclined, until a neighbor approaches her.) 

Martha: Rebecca! Have you not heard the news? Oh Rebecca, I wish that you had been there!  

Rebecca: Where Martha? What do you mean? What happened? 

Martha: Jesus entered triumphantly into Jerusalem! Certainly He is the Son of God, Rebecca, and He has come to sit on the throne of David! 

Rebecca: Is it true? Tell me more. 

Martha: Well, He entered the city riding on a donkey, and all the people sang hosannas, and the children worshipped Him with songs and flowers. Oh, never will I be able to describe the greatness and beauty of that moment. And Jesus oh, Rebecca, I felt in my heart that He did not like all the noise; but in spite of that, He had a smile for all. AND, He really looked like the King of Kings. (She goes after putting her had lovingly upon Rebeccas hand.) 

Rebecca: Thank God! Surely Simon will recognize Him as King when He sits upon the throne of David. (Pause) but I do not understand Jesus said: My kingdom is not of this world There are many
things that I do not understand. But I do know that I was blind and now I see; I was sad and now I am happy; and that I had no hope and now my heart sings. 


(Curtain) 

Scene II 

(Rebecca is sitting next to the window; a neighbor arrives) 

Rebecca: You look troubled, Naomi. What is wrong? 

Naomi: Yes Rebecca, all of us, the friends of Jesus, we are very concerned. If Jesus is not more careful, something terrible will happen. 

Rebecca: What do you mean by that? What is Jesus doing? 

Naomi: Of course you do not know anything about the danger, Rebecca. Poor thing. I do not understand why Jesus gave you sight, but left you lame. 

Rebecca: We should not doubt the wisdom of God. I dont know much about the things that are happening out there. I only know about what I can see and hear from my window. Simon doesnt tell me much; as you well know, he doesnt believe in Jesus and he gets upset every time he hears the name of Jesus. Anyway Naomi, go on, tell me the news. 

Naomi: Well, Jesus has not yet occupied the throne of David. I dont know what He is waiting for. He is at the temple almost every day perturbing the priests and the elders. On Monday, He cast the moneychangers out of the Temple. He kicked out the dove merchants too. The only thing that saved Him was that He was surrounded by a multitude of people who believe in Him. Listen Rebecca, every day the Pharisees go to Jesus and tempt Him by asking some very controversial questions. It looks like He doesnt even want to defend himself. Instead of being quiet, Jesus answers them with words that just fill them with rage. 

Rebecca: How sad. But you know Naomi, just at the sight of Him; He doesnt look like he needs protection at all. And what were the disciples doing? 

Naomi: Nothing much. They are afraid. (Another neighbor arrives.) 

Joanna: Naomi Are you here? I was looking for you. Jesus is speaking on the hillside. I was there for a while, but I came to look for you. He has never spoken like this before (Two voices are heard coming into the house, Simon and another voice.) 


The Voice: We will need this for sure by Friday. You must start on it immediately. 

Simon: Dont worry about a thing. I work very quickly. 

The Voice: You can make a fortune with this type of work, Simon. And hey, man, make it really strong. We don't want it to break under the power of this prophet. (Laughs in a sinister manner) 

Simon: (Also laughing) My crosses are very well made. There is no danger that it will break for any reason.
 

The Voice: (Still laughing) Well friend, good-bye for now. (The sound of a hammer is heard over the voices.

Rebecca covers her face with her hands. Naomi and Joanna exit quickly. After a few moments the hammering ceases and Simon enters the house.) 


Simon: Mother, I dont like living here in Jerusalem. What about you? Shall we move back to our little hometown again? I dont like being at odds with you. If you like, I will leave my work here. 

Rebecca: (Very happy) Oh, Simon, really? Do you want to return? Lets go right now! 

Simon: (Pause) Well, within a few days or so. I still have one last job to finish up. 

Rebecca: (Almost screaming) Son! My son! Dont do it! Dont do it! You dont know what you are doing! 

Simon: Please Mother, quiet down. Don't speak to me about that any more. I cannot please you, no matter what I do. I've already told you we are moving back to our hometown, and that I will even
quit my job. What else do you want from me? 


Rebecca: (With a desperate voice) It won't matter if we live in Jerusalem or in Bethany. It will be the same. (Simon looks at her and leaves in a rage.)  

Rebecca: (Tries to get up and falls to the floor, crying.) Oh my God! (Sobbing, she hears the hammering sound once again.) 

(Curtain) 

Scene III 

(Rebecca is seated next to the window, crying in silence. The choir, off stage, sings one verse of a funeral hymn La Tumba Le Encerro. Simon enters very slowly with his head looking downward. He pays no attention to his mother, and she is not aware of his presence until he speaks.) 

Simon: I did it.  (He looks at his stretched out hands.) These hands made that cross, Oh my God! What have I done? I will never be able to forget that terrible moment and He was looking at me. I think he knew that it was my cross. His hands were nailed, His feet were nailed. His face like an angel. No!! Like a King! A King nailed to a cross that I made with these very hands. (Suddenly Simon notices
his mother. He kneels before her).


Rebecca: My son, my son 

Simon: (Looking attentively into her eyes.) I understand it now. Indeed, He had the power to give you sight, Mother I saw Him die and I knew deep inside me that He could have come down off that
cross, but He did not want to Jesus chose to die! 


Rebecca: And to think that He had to die, so that you might believe. (Rebecca quietly looks at her son attentively. Simon, still kneeling in front of her, puts his gaze once again on her face.) 

Simon: (Slowly, with much expression.) And it was the strangest thingHe looked at me as though He was forgiving me!
(Curtain) 
Scene IV 

(Rebecca is seated next to the window as usual. Simon enters the house running to his mothers side, and three or four neighbors come to the window. Everyone is talking at the same time.  

Neighbors: Hosanna! Glory to God! He lives! He lives! God is Almighty! Hosanna in the highest! 

Naomi: Have you heard, Rebecca? 

Simon: Yes, Mother, it is true! 

Martha: Yes! There is no doubt! It is true! 

Everyone: Yes! Yes! 

Rebecca: What is true? What are you saying? 

Joanna: Oh, here comes Salome. She will tell you, Rebecca. 

Salome: Oh Rebecca, Rebecca! Our King lives. I have seen Him myself! 

Rebecca: But how Salome? How can that be? (She looks to her son Simon.) Didnt you tell me that you saw Him die?

Salome: Yes RebeccaJesus died but He arose from the grave! 

Rebecca: But how? I dont understand. How? 

Simon: That is what I have come here to tell you, Mother. (The neighbors leave quietly.) Do you remember that I was telling you that it looked like Jesus was choosing to die? that He didnt fear
death? and that He could have gotten down off the cross? That is why He did not look afraid. His power is so great that He did not have to come off the cross to be victorious. He diedwas buriedstayed in the grave for three days and then He broke the chains of death and He rose again. It is very strange but true. Mother, since the moment that He looked over at me from the cross, with suchsadness, love and forgiveness, I knew He was alive, and is alive now, and lives within my heart.


(When Simon says this, Rebecca gets up very slowly and takes a step toward her son, without thinking about what she is doing. Both suddenly look down at Rebeccas feet, and then look at each other. Simon hugs her in silence and both kneel down together, while hearing the choir, off stage. I Serve the Risen Savior.) 

The End. (Curtain closes while a worship song is sang) .







El pan nuestro

Adaptación de
Armando García

MADRE: Padre Nuestro que estas en los cielos.

DIOS: Si. Aquí estoy.

MADRE: Por favor... no me interrumpa. ¡Estoy orando!

DIOS: ¡Pero tu me llamaste!..

MADRE: ¿Llamé? No llamé a nadie. Estoy orando.... Padre Nuestro que

estas en los cielos...

DIOS: ¡¡¡Ah!!! Eres tú nuevamente.

MADRE: ¿Cómo?

DIOS: ¡Me llamaste! Tú dijiste: Padre Nuestro que estás en los

Cielos. Estoy aquí. ¿En que te puedo ayudar?

MADRE: Pero no quise decir eso. Estoy orando el “Padre Nuestro” todos los días,
me siento bien orando así. Es como cumplir con un deber. Y no me siento bien
hasta cumplirlo.

DIOS: Pero ¿cómo puedes decir Padre Nuestro sin pensar que todos son tus
Hermanos? ¿Cómo puedes decir que “estás en los cielos”, si no sabes que el
cielo es paz, que el cielo es amor para todos?
MADRE: Es que realmente no había pensado en eso.

DIOS: Pero... prosigue tu oración.
MADRE: Santificado sea tu nombre...

DIOS: ¡Espera ahí! ¿Qué quieres decir con eso?
MADRE: Quiero decir... quiero decir... lo que significa. ¿Cómo lo voy a
saber? Es parte de la oración. ¡Solo eso!

DIOS: Santificado significa digno de respeto, santo, sagrado.

MADRE: Ahora entendí. Pero nunca había pensado en el sentido de la palabra
‘santificado’. "Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la
tierra como en el cielo..."

DIOS: ¿Estás hablando en serio?

MADRE: Claro! ¿Por qué no?

DIOS: ¿Y que haces tú para que eso suceda?

MADRE: ¿Cómo qué hago? ¡Nada! Es que es parte de la oración, hablando de eso...
sería bueno que el Señor tuviera un control de todo lo que acontece en la
tierra también.

DIOS: ¿Tengo control sobre ti?

MADRE: Bueno... ¡Yo voy a la Iglesia!

DIOS: ¡No fue eso lo que te pregunté! ¿Qué tal el modo en que tratas a tus
hermanos, la forma en que gastas tu dinero, el mucho tiempo que das a la
televisión, las propagandas por las que corres detrás, y el poco tiempo que me
dedicas a Mi? ¿La manera que tratas a tus hijos, a tu marido?


MADRE: Por favor, ¡Para de criticar!

DIOS: Pensé que estabas pidiendo que se haga mi voluntad.

Si eso fuera a acontecer.. ¿Qué hacer con aquellos que oran
y

aceptan mi voluntad?
MADRE: Es cierto, tienes razón. Nunca acepto tu voluntad, pues reclamo por
todo. Si mandas lluvia, pido sol.. si mandas sol me quejo del calor, si mandas
frío, continuo reclamando; pido salud, pero no cuido de ella, dejo de
alimentarme o como mucho. Mis hijos me piden me hago la tonta.

DIOS: Excelente que reconozcas todo eso. Si trabajamos juntos. Vamos a tener
victorias y derrotas. Me está gustando mucho tu nueva actitud.
MADRE: Oye Señor, es preciso terminar esta oración, ya se está

demorando mucho, más de lo acostumbrado. Continúo..."el pan nuestro de
cada día dánoslo hoy"...

DIOS: ¡Para ahí! ¿Me estas pidiendo pan material? No solo de pan vive el
Hombre sino también de Mi Palabra. Cuando Me pidas el pan, acuérdate de
aquellos que no lo tienen. ¡Puedes pedirme lo que quieras, deja que me vea como
un Padre amoroso! Estoy interesado en la última parte de tu oración,
continúa...


MADRE: "Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los
que nos ofenden..."

DIOS: ¿Y tu hermano despreciado?

MADRE: ¿Ves? Oye Señor, él me criticó muchas veces y no era verdad lo que
decía. Ahora no consigo perdonarlo. Necesito vengarme.

DIOS: Pero.. ¿Y tu oración? ¿Qué quieres decir con tu oración? Tú me
llamaste y estoy aquí, quiero que salgas de aquí transformada, me gusta que
seas honesta. Pero no es bueno cargar con el peso de la ira dentro de ti!
¿Entiendes?
MADRE: Entiendo que me sentiría mejor si me vengara.

DIOS: ¡No! Te vas a sentir peor. La venganza no es buena como parece. Piensa en
la tristeza que me causarías, piensa en tu tristeza ahora. Yo puedo cambiar
todo para ti. Basta que tú lo quieras.

MADRE: ¿Puedes? ¿Pero cómo?

DIOS: Perdona a tu hermano, a tu esposo e hijos y Yo te perdonaré y te
aliviaré.
MADRE: Pero Señor.. No puedo perdonarlos. Me han hecho varias.

DIOS: ¡Entonces no me pidas perdón tampoco!

MADRE: ¡Estás acertado! Pero solo quería vengarme, quiero la paz Señor. Está
bien, está bien: perdono a todos, pero ayúdame Señor!. Muéstrame el camino a
seguir.

DIOS: Esto que pides es maravilloso, estoy muy feliz contigo. Y ahora ¿Cómo
te estas sintiendo?


MADRE: ¡Bien, muy bien! A decir verdad, nunca me había sentido así. Es muy
bueno hablar contigo.

DIOS: Ahora termina la oración.. Prosigue...

MADRE: "No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal..."

DIOS: Excelente, voy a hacer justamente eso, pero no te pongas en situaciones
donde puedas ser tentada.

MADRE: y ahora.. ¿Qué quieres decir con eso? ¿No me vas a dejar ir a bailar con
mi marido, a tomarme unos tragos, a gozar un buen fin de semana? ¿A salir con
mis amigas a divertirme cuando ellas me inviten? ¿O dejar a mis hijos que
salgan a los antros de divertirse?

DIOS: No uses todo eso como salida de emergencia. Deja de andar en compañía
de personas que te llevan a participar de cosas sucias, secretas, pecaminosas.
Huye de ellas. Abandona la maldad, el odio. Todo eso te lleva al camino errado.
MADRE: ¡No te
entiendo!

DIOS: Claro que entiendes! Has hecho conmigo eso varias veces. Vas por el
camino equivocado y luego corres a pedirme socorro.


MADRE: Soy un ser humano, puedo caer, ser tentada. Hay piedras de tropiezo. Y
por lo que me dices, siento mucha vergüenza, perdóname Señor.

DIOS: Claro que te perdono! Siempre perdono a quien está dispuesto a
perdonar también. Pero cuando me vuelvas a llamar acuérdate de nuestra
conversación, medita cada palabra que dices. Termina la oración.


MADRE: ¿Terminar? Ah, sí, "AMEN!"

DIOS: ¿Y qué quiere decir "Amén"?
MADRE: No lo sé. Es el final de la oración. Todas terminan igual.

DIOS: Debes decir AMEN cuando aceptas todo lo que quiero, cuando concuerdas
con mi voluntad, cuando sigues mis mandamientos,
porque AMEN quiere decir ASÍ SEA , que estás  de acuerdo con todo lo que
oraste.
MADRE: Señor, gracias por enseñarme esta oración, y ahora gracias también
por hacérmela entender.

DIOS: Yo amo a todos mis hijos, pero amo más a aquellos que quieren salir
del error, a aquellos que quieren ser libres del pecado. ¡Te bendigo, y permanece
en mi paz!


MADRE: ¡Gracias Señor! ¡Estoy muy feliz de saber que eres mi amigo!

Dios: Amen.

TELÓN


 

miércoles, 13 de octubre de 2010

Alpha & Omega Ministry



Universal Life Church
Alpha y Omega Ministry
Minister Armando Garcia
(956) 775-0899

The Universal Life Church (ULC) has no traditional doctrine. We as an organization believe in that which is right. Each individual has the privilege and responsibility to determine what is right for themselves, as long as it does not infringe on the rights of others. We do not stand between you and God. We are active advocates of the First Amendment of the Constitution of the United States of America.
WE ARE ADVOCATES OF THE GOOD LIFE! We want to be competent, to be proficient, to be cooperative, to love our fellow man, to appreciate, to be humble, to be honest, to be moral, to live positively, to be what we profess.
ULC's Alpha & Omega Ministry specialized in officiating bilingual (English & Spanish) weddings, verse by verse, chapter by chapter Spanish language Bible Lessons and bilingual Christian Drama lessons for plays to be performed in Churches around the Contra Costa County in California.
Isaiah 28:10 says: that we should study God’s Word line upon line, precept upon precept, here a little, there a little. God’s desire per Jeremiah 3:15 is that He would have shepherds that would lead the people, feeding them with knowledge and understanding.
Give us a call to the numbers listed above to contract our services for a reasonable offering.



viernes, 5 de febrero de 2010

ESTUDIO SOBRE LAS MALDICIONES


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Como gorrión que vaga o golondrina en vuelo,
así la maldición nunca viene sin causa.
Proverbios 26:2
¡Lo que tú no conoces es lo que puede lastimarte!

¿Acaso sientes que tú enfrentas influencias negativas todos los días de tu vida? Tal vez parece ser que este tipo de influencias son demasiado grandes como para que tú las puedas vencer, y tú estás sintiendo que están comenzando a tomar el control total de tu vida. Tal vez tú te sientas un prisionero espiritual, pero no sabes qué es lo que te está oprimiendo.

¡Ya es tiempo de levantarse en victoria por encima de todas estas influencias! A través del poder del Espíritu Santo, tú puedes llegar a ser completamente libre de:
  • Maldiciones que existan desde generaciones pasadas.
  • Problemas y luchas económicas y financieras.
  • Enfermedades y padecimientos.
  • Amistades destructoras.

¡No existe necesidad ni razón alguna para que tú sigas siendo un prisionero espiritual! Permite descubrir la libertad en Cristo Jesús para la cual fuiste creado!
En el mundo antiguo se creía que las maldiciones tenían un poder temible, ver Zacarías 5.4: Yo la he enviado, dice Jehová de los ejércitos, para que entre en la casa del ladrón y en la casa del que jura falsamente en mi nombre; permanecerá en medio de su casa y la consumirá junto con sus maderas y sus piedras.
Pero si la maldición es injustificada, Dios no puede prestarle atención y, por lo tanto, carece de eficacia.
¿Cómo entonces podemos reconocer las maldiciones que han llegado a nuestras vidas? ¿De dónde vienen? ¿Cómo fue que llegaron y nos han estado atormentando?
Para encontrar respuesta a esas interrogantes es bueno analizar nuestro pasado familiar. Saber donde existieron conflictos entre los integrantes de la familia. Los regaños, las malas palabras contra uno o contra algún ser querido.
También hay que ver como en nuestro hogar, nuestros seres queridos se expresan con groserías, malas palabras, hay pleitos de odio y dolor. También se puede ver todo eso o cosas peores en el trabajo e incluso en la iglesia donde es común que gente juzgue a otros con prejuicio o que detesta por medio de palabras amargas, llenas de odio y resentimiento.
La manera como nos trataron nuestros padres, todavía tiene influencia sobre nosotros, y realmente no reconozcamos la atadura que sigue en nuestras vidas. Vivimos girando sin dirección sin saber qué hacer.
Las palabras negativas son como cuerdas atadas a todo lo que hacemos. Aun cuando tratamos de obedecer a Dios y de seguir su Palabra en nuestras vidas, las palabras de nuestro pasado estarán afectando nuestro caminar cristiano.
Esas palabras negativas son realmente maldiciones o proclamaciones salidas de una voluntad dañada o enferma. Una maldición es una abominación que toma lugar, es aborrecimiento que desprecia a otra persona y que le trasmite maldad.
Esas palabras negativas crean maldiciones que las traemos arrastrando por generaciones. Ver Proverbios 18: 20-21.

20 Del fruto de la boca del hombre se llena su vientre; se sacia del producto de sus labios. 21 La muerte y la vida están en poder de la lengua; el que la ama, comerá de sus frutos.
Cada palabra produce fruto. Ya sea beneficioso o dañino. Y dentro de cada fruto se encuentran semillas de reproducción que pueden influenciar en nuestra vidas para bien o para mal. Las semillas bien pueden estar persiguiéndonos por varias generaciones. Y claro ya hicieron raíces.
Ver Éxodo 20:5
No te inclinarás a ellas ni las honrarás, porque yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
Las maldiciones por generaciones son reales. Nuestras propias familias nos la recalcan o nos la embarran en nuestras caras, que hasta ya se nos hace costumbre y la tomamos de manera normal.
Es cierto que somos responsables de nuestras acciones, pero tal vez no lo seamos de las causas que nos motivan a hacer tales acciones.
Nuestros antepasados nos transmitieron las maldiciones que cargamos y si no aceptamos y seguimos a Cristo, seguiremos la misma tradición a las generaciones futuras.
Ver Gálatas 3: 13-14
13 Cristo nos redimió de la maldición de la Ley, haciéndose maldición por nosotros (pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero»), 14 para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzara a los gentiles, a fin de que por la fe recibiéramos la promesa del Espíritu.
Uno no recibirá la verdad de la Palabra de Dios hasta que se actúe por medio de Fe. La Biblia dice que por las heridas de Jesús tú “fuiste sanado”. Ver 1 de Pedro 2:24.
Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia. ¡Por su herida habéis sido sanados!
Ver Isaías 53:4
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores, ¡pero nosotros lo tuvimos por azotado, como herido y afligido por Dios!
A pesar de que Cristo llevó todo dolor, enfermedad y maldición a la cruz, si no actuamos por Fe ante su sacrificio por todos nosotros, las maldiciones permanecerán en nuestras vidas hasta que con cualquier otra promesa de la Palabra de Dios, pongamos en acción la Fe que tenemos en ÉL.
Las maldiciones pueden venir desde hace 1,000 años. Tal vez alguno de nuestros antepasados transmitió las maldiciones porque odiaba a Cristo y murió sin haber nacido de nuevo, es decir sin aceptarlo como su salvador y ni tampoco servirle.
Hay que leer Deuteronomio 28: 15 al 61. Para ver si las maldiciones descritas por Moisés tienen aplicación alguna en los antecedentes de nuestras familia.
15 »Pero acontecerá, si no oyes la voz de Jehová, tu Dios, y no procuras cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te ordeno hoy, vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas maldiciones.
16 »Maldito serás tú en la ciudad y maldito en el campo.
17 »Maldita serán tu canasta y tu artesa de amasar.
18 »Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.
19 »Maldito serás en tu entrar y maldito en tu salir.
20 »Jehová enviará contra ti la maldición, el quebranto y el asombro en todo cuanto pongas tu mano y hagas, hasta que seas destruido y perezcas muy pronto a causa de la maldad de las obras por las cuales me habrás dejado.
21 Jehová traerá sobre ti mortandad, hasta que te haga desaparecer de la tierra a la cual vas a entrar para tomarla en posesión.
22 Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con añublo, que te perseguirán hasta que perezcas.
23 »Los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y de hierro la tierra que está debajo de ti.
24 Dará Jehová como lluvia a tu tierra polvo y ceniza;[i] de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas.
25 Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos y por siete caminos huirás de ellos. Serás el espanto de todos los reinos de la tierra.
26 Tus cadáveres servirán de comida a todas las aves del cielo y a las fieras de la tierra, y no habrá quien las espante.
27 »Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna y con comezón de que no puedas ser curado.
28 Jehová te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu,
29 y palparás al mediodía como palpa el ciego en la oscuridad. No serás prosperado en tus caminos; no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve.
30 »Te desposarás con una mujer y otro hombre dormirá con ella; edificarás una casa y no habitarás en ella; plantarás una viña y no la disfrutarás.
31 Tu buey será matado ante tus propios ojos, y no comerás de él; tu asno será arrebatado en tu presencia, y no te será devuelto; tus ovejas serán entregadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate.
32 Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo; tus ojos lo verán, y desfallecerán tras ellos todo el día, pero nada podrás hacer.
33 El fruto de tu tierra y de todo tu trabajo lo comerá un pueblo que no conociste, y no serás sino oprimido y quebrantado todos los días.
34 Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus ojos.
35 Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado.
36 »Jehová os llevará, a ti y al rey que hayas puesto sobre ti, a una nación que ni tú ni tus padres conocíais, y allá servirás a dioses ajenos, al palo y a la piedra.
37 Serás motivo de horror, y servirás de refrán y de burla en todos los pueblos a los cuales te llevará Jehová.
38 Sacarás mucha semilla al campo y recogerás poco, porque la langosta lo consumirá.
39 Plantarás viñas y labrarás, pero no beberás vino ni recogerás uvas, porque el gusano se las comerá.
40 Tendrás olivos en todo tu territorio, pero no te ungirás con el aceite, porque tu aceituna se caerá.
41 Hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio.
42 Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra serán consumidos por la langosta.
43 El extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo.
44 Él te prestará a ti y tú no le prestarás a él; él estará a la cabeza y tú a la zaga.
45 »Vendrán sobre ti todas estas maldiciones, te perseguirán y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová, tu Dios, para guardar los mandamientos y los estatutos que él te mandó.
46 Y serán sobre ti y tu descendencia como una señal y un prodigio para siempre.
47 »Por cuanto no serviste a Jehová, tu Dios, con alegría y con gozo de corazón, cuando tenías abundancia de todas las cosas,
48 servirás, por tanto, a tus enemigos que enviará Jehová contra ti, con hambre, con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas. Él pondrá un yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte.
49 Jehová traerá contra ti una nación venida de lejos, de los confines de la tierra, que volará como águila, una nación cuya lengua no entiendas;
50 gente fiera de rostro, que no tendrá respeto del anciano ni perdonará al niño.
51 Ella se comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte.
52 »Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan en toda tu tierra los muros altos y fortificados en que tú confías. Sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová, tu Dios, te haya dado.
53 Comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová, tu Dios, te dio, en medio del sitio y el apuro con que te angustiará tu enemigo.
54 El hombre más amable y delicado entre los tuyos mirará con malos ojos a su hermano, a la mujer de su corazón y al resto de los hijos que le queden,
55 para no compartir con ellos la carne de sus hijos, que él se comerá, por no haberle quedado nada en medio del asedio y la angustia a que te reducirá tu enemigo en todas tus ciudades.
56 La más amable y delicada entre vosotros, de tan pura delicadeza y ternura que nunca intentaría sentar sobre la tierra la planta de su pie, mirará con malos ojos al marido de su corazón, a su hijo, a su hija,
57 y por carecer de todo, se ocultará para comer la placenta que sale de entre sus pies y a los hijos que dé a luz, en medio del asedio y la angustia a que te reducirá tu enemigo en tus ciudades.
58 »Si no cuidas de poner por obra todas las palabras de esta Ley que están escritas en este libro, temiendo a ese nombre glorioso y temible de Jehová, tu Dios,
59 entonces Jehová aumentará terriblemente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, enfermedades malignas y duraderas,
60 y traerá sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejarán.
61 Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta Ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que seas destruido.

Las maldiciones no se detienen hasta que uno las rompa completamente. Hay que tener fortalezas espirituales para poder combatirlas y darles las armas a nuestros hijos para que no sean transmitidas. Nuestras futuras generaciones debes estar preparadas con defensas espirituales, ya que solamente con el poder del Espíritu Santo uno podrá romper las cadenas de maldiciones que venimos arrastrando.
El que se dice cristiano y trae maldiciones cargando quizá su salvación no sea totalmente segura. Ver Salmo 10:4-7
4 el malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; no hay Dios en ninguno de sus pensamientos. 5 Sus caminos son torcidos en todo tiempo;
tus juicios los tiene muy lejos de su vista; a todos sus adversarios desprecia. 6 Dice en su corazón: «No caeré jamás; nunca me alcanzará la desgracia». 7 Llena está su boca de maldición y de engaños y fraude;
debajo de su lengua hay insulto y maldad.

Las maldiciones vienen del área del orgullo. Una persona orgullosa es aquella que dice que pueda hacerlo solo, sin el poder de Dios. Las personas que están llenas de orgullo van siempre a maldecir
El significado de la palabra orgullo: Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas.
La persona orgullosa siempre desvalora a una persona para poder exaltarse. Hay que leer Santiago 3:13-18.
13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.
14 Pero si tenéis celos amargos y rivalidad en vuestro corazón, no os jactéis ni mintáis contra la verdad.
15 No es esta la sabiduría que desciende de lo alto, sino que es terrenal, animal, diabólica,
16 pues donde hay celos y rivalidad, allí hay perturbación y toda obra perversa.
17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.
La sabiduría es percibida aquí, siguiendo la tradición bíblica, como el saber ordenar toda la vida de acuerdo con la voluntad de Dios.
Como humanos tenemos una lucha constante contra el ‘rey del mundo” quien interviene para evitar que sigamos la voluntad de Dios.
Ver Efesios 6:12-13
12 porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y, habiendo acabado todo, estar firmes.
Hay que protegerse para que Dios se encargue de quienes te hablan con palabras negativas.

Ver 2 de Corintios 5:14-16
14 El amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron;15 y él por todos murió, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. 16 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.
Si vivimos en Cristo podremos personar a quienes nos maldicen, porque entendemos perfectamente el plan del enemigo. Tal y como Jesús lo dijo en la Cruz (Lucas 23:24) y lo que Esteban dijo en (Hechos 7:60).
La persona que no sabe la Palabra de Dios y actúa a favor de la voluntad del enemigo es como una oveja ciega. (2 Corintios 2:10-11) Ver también Hebreos 12:14-15.
Para concluir: Actuar en la Palabra de Dios, detiene toda maldición.












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